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- ESPECIALISTA PERITO JUDICIAL
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Perito Judicial
Existen distintas clases de peritos: mercantiles, de caligrafía, de grafología, lingüísticos, de la propiedad intelectual e industrial, informáticos, inmobiliarios, etc.
El perito judicial también tiene varias áreas de especialización, ya que el juez puede solicitar los servicios y el testimonio de un perito para que dictamine si un escrito es original o falsificado o una persona está verdaderamente trastornada o miente… En todo caso, el peritaje judicial está regulado por ley y es una especialidad que tiene mucho peso, pues de su testimonio y valoración dependerá, en gran medida, de en qué sentido oscilará la sentencia del juez y acción de la justicia.
Por lo tanto, un perito judicial es un profesional con conocimientos profundos y reconocidos oficialmente en una materia.
Existen distintas clases de peritos: mercantiles, de caligrafía, de grafología, lingüísticos, de la propiedad intelectual e industrial, informáticos, inmobiliarios, etc.
El perito judicial también tiene varias áreas de especialización, ya que el juez puede solicitar los servicios y el testimonio de un perito para que dictamine si un escrito es original o falsificado o una persona está verdaderamente trastornada o miente… En todo caso, el peritaje judicial está regulado por ley y es una especialidad que tiene mucho peso, pues de su testimonio y valoración dependerá, en gran medida, de en qué sentido oscilará la sentencia del juez y acción de la justicia.
Por lo tanto, un perito judicial es un profesional con conocimientos profundos y reconocidos oficialmente en una materia.
Existen distintas clases de peritos: mercantiles, de caligrafía, de grafología, lingüísticos, de la propiedad intelectual e industrial, informáticos, inmobiliarios, etc. Especialidad que tiene mucho peso, pues de su testimonio y valoración dependerá, en gran medida de su testimonio y valoración dependerá, en gran medida


“El perito judicial según la ley y sus funciones"
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Existen distintas clases de peritos: mercantiles, de caligrafía, de grafología, lingüísticos, de la propiedad intelectual e industrial, informáticos, inmobiliarios, etc.
El perito judicial también tiene varias áreas de especialización, ya que el juez puede solicitar los servicios y el testimonio de un perito para que dictamine si un escrito es original o falsificado o una persona está verdaderamente trastornada o miente… En todo caso, el peritaje judicial está regulado por ley y es una especialidad que tiene mucho peso, pues de su testimonio y valoración dependerá, en gran medida, de en qué sentido oscilará la sentencia del juez y acción de la justicia.
Por lo tanto, un perito judicial es un profesional con conocimientos profundos y reconocidos oficialmente en una materia y que, en virtud de ellos, suministra información al juez, a los magistrados, a los fiscales y a los abogados sobre los puntos en litigio que son materia de los juicios que se desarrollan.
Son términos que a menudo se intercambian entre sí y pueden dar lugar a confusión. Un perito puede ser sinónimo de experto, un experto en alguna materia. Un científico, sin embargo, es alguien que controla el conocimiento de un área determinada. Es un hombre en busca de la objetividad total y al servicio de su conocimiento. El perito o experto, en cambio, tiene parte de este conocimiento objetivo del científico, pero, además, integra saberes de su experiencia sobre este conocimiento (casos prácticos).
En cambio, el especialista es aquel cuyo saber está restringido en un ámbito concreto de su ciencia o conocimiento y actúa siempre en aras de la objetividad científica. El perito es especialista en su ámbito, pero tiene la facultad de emitir juicios de valor, si es llamado a debates, coloquios, conferencias sobre su tema o juicios.
El perito judicial es la persona que ha adquirido unos conocimientos a nivel profesional a través de la realización de unos estudios a nivel superior y que se encarga de otorgar a los Tribunales de Justicia la información que estos requieran sobre casos que necesitan de peritos plasmados en informes periciales para poder obtener un dictamen.
Según la Real Academia Española, la definición de perito es: “persona que, poseyendo determinados conocimientos científicos, artísticos, técnicos o prácticos, informa, bajo juramento, al juzgador sobre puntos litigiosos en cuanto se relacionan con su especial saber o experiencia”
En cuanto al término judicial, lo define como “perteneciente o relativo al juicio, a la administración de justicia o a la judicatura.” En otras palabras, el perito judicial, también conocido como perito forense, es un profesional que dispone de conocimientos y habilidades reconocidas a través los estudios desempeñados para poder aportar en aquellos procedimientos judiciales en los que sea preciso información y opinión de gran relevancia para poder llevar a cabo sentencias basándose en los hechos que han tenido lugar.
La información y opinión aportada en los procedimientos judiciales juega un papel fundamental, ya que puede ser información vital para que un proceso tenga una sentencia justa y razonable, siempre basándose en las pruebas que haya recogido dicho profesional.
Señalar que los peritos judiciales son profesionales con la capacidad de ejecutar, aplicar y emplear todas las técnicas y recursos precisos de una forma científica para llevar a cabo una correcta administración de todo el proceso como por ejemplo la recolección de pruebas, aseguramiento, preservación, manejo de la cadena de custodia, entre otras muchas labores o tareas.
Es decir, la profesión del perito judicial debe de estar principalmente sujeta bajo unos estrictos e inequívocos parámetros de objetividad, imparcialidad, así como independencia, ya que no basta única y exclusivamente con disponer de una formación adecuada. Existen diferentes tipos de peritos judiciales, aunque las más habituales son criminalista, industria, medio ambiente, bienes inmuebles, comunicaciones, arte, fotografía, salud y medicina, comercio, empresas y corporaciones, entre otras muchas especialidades.
Un perito judicial, primero que nada, puede ser designado por una parte o ambas partes del caso a resolver o puede, también, ser designado directamente por el juez que esté a cargo del caso. Dicho perito que sea propuesto por una o por ambas partes, debe ser aprobado por el juez antes de empezar con la realización de su trabajo.
El trabajo del perito consiste, en demostrar , en base a la realización de un estudio exhaustivo del caso y con las pruebas pertinentes, las respuestas que el juez no ha podido obtener de otras fuentes para poder llevar a cabo la resolución efectiva del caso en el que se está trabajando.
Estas pruebas, que serán redactadas y detalladas de manera clara y concisa por parte del perito o peritos a cargo, pueden ir también acompañados de fotos, objetos o cualquier otro tipo de prueba que el o los peritos consideren clave para que el juez pueda llegar a la resolución de dicho caso.
Cabe mencionar también que el perito trabaja con el juez bajo juramente y promesa de decir la verdad con cada prueba que aporte.
“¿Cuánto cobra un perito judicial?” es una pregunta muy repetida entre quienes se plantean llevar a cabo el curso de perito judicial en una academia. De hecho, es una pregunta muy importante. Tanto que su respuesta a la misma es algo ambigua.
La razón por la que es ambigua se debe a que, al igual que el ejercicio exacto de sus responsabilidades no está profundamente regulado, tampoco lo están sus honorarios, como lo estarían los de cualquier miembro de la carrera judicial o Administración de Justicia o abogados y procuradores.
Te ha de servir como referente que, hace algunos años, los mismos colegios donde los peritos judiciales estaban inscritos ofrecían un baremo en el que se calculaban sus honorarios según las características de la acción pericial llevada a cabo. Así pues, en el caso del perito judicial inmobiliario, se valoraba en este baremo la visita al juzgado, la visita al inmueble a tasar, la redacción del informe del perito, el levantamiento de planos y toda prueba que se tuviera que llevar a cabo. Esto facilitaba mucho las cosas a la hora de calcular los honorarios y, además, los uniformaba.
Lamentablemente, esto no procede en los tiempos actuales (los colegios tienen prohibido dar este baremo por razones de las leyes de competencia) y cada perito debe calcular sus honorarios , lo que es un arma de doble filo, ya que si bien permite más flexibilidad, se producen contradicciones y abusos.
Sin embargo, te recomendamos que, antes de aceptar el encargo de peritaje, hagas una estimación del presupuesto que incluya los gastos de desplazamiento, las horas que vas a pasar en los juzgados, las visitas a los inmuebles, los costes ocasionados por la redacción del informe (la tinta, la encuadernación, el papel, etc), horas empleadas, etc.